16/09/2026
Qué grúa necesito según peso, altura y radio de trabajo
Por Esther Rozalen

Cuando alguien busca qué grúa necesita según el peso y la altura de una carga, espera encontrar una respuesta sencilla.  Desde una capacidad a un modelo concreto, pasando incluso por un tipo de máquina. ¿Cuál es el problema? Que una maniobra de elevación no se puede resolver con una equivalencia entre toneladas y metros.

Imaginemos una consulta habitual. Por ejemplo, izar 20 toneladas a 30 metros. La cifra parece suficiente para empezar a buscar una grúa, pero todavía falta un dato fundamental. ¿Esos 30 metros corresponden a la altura de elevación, al radio de trabajo o a ambos?

La respuesta cambia en función de la geometría de la maniobra, la configuración de la grúa y las condiciones del emplazamiento. Por eso, la selección empieza por estudiar la maniobra  y no por buscar una máquina que tenga 20 toneladas de capacidad nominal.

¿Qué grúa necesito para izar 20 toneladas a 30 metros?

No se puede determinar una grúa concreta únicamente con esos dos datos. ¿Por qué? En primer lugar, porque si los 30 metros son de altura, hay que comprobar qué configuración de pluma permite alcanzar esa cota manteniendo la capacidad necesaria.

En segundo lugar, si los 30 metros se refieren al radio de trabajo, hay que consultar qué capacidad tiene la máquina a ese alcance. Y, por último,i se trata de 30 metros tanto de altura como de radio, ambas condiciones deben analizarse conjuntamente.

La Instrucción Técnica Complementaria MIE-AEM-4, aplicable a las grúas móviles autopropulsadas, define el alcance y establece los criterios relacionados con los diagramas de cargas. También establece los diagramas de cargas y alcances como la relación entre las cargas que puede manejar la grúa y los alcances correspondientes a cada longitud y configuración de pluma.

Por tanto, no existe una respuesta del tipo “para 20 toneladas necesitas una grúa de X toneladas” sin conocer las condiciones concretas de trabajo.

Por qué el peso y el radio no bastan

El peso es el punto de partida, pero no determina por sí solo la capacidad necesaria. El radio de trabajo también influye directamente en las condiciones de carga de la grúa. Cuanto mayor es la distancia entre la máquina y la carga, mayor puede ser la exigencia sobre la grúa.

Esto significa que, a medida que aumenta la distancia entre la grúa y la carga, cambian las condiciones en las que trabaja la máquina. Y es que no plantea la misma exigencia levantar 20 toneladas a pocos metros de la máquina que hacerlo a 30 metros de radio. Aunque la carga sea idéntica, la capacidad disponible puede ser muy diferente.

Aquí aparece uno de los errores más habituales al seleccionar una grúa: confundir la capacidad máxima de la máquina con la capacidad disponible en la maniobra. Mientras la primera sirve como referencia, la segunda es la que hay que comprobar.

Qué es un diagrama de cargas

El diagrama de cargas y alcances indica qué cargas puede manejar una grúa en las diferentes condiciones de trabajo contempladas para una determinada configuración. Relaciona la capacidad con variables como el alcance y la longitud de la pluma.

Por eso, la pregunta útil no es únicamente “¿cuántas toneladas levanta esta grúa?”, sino “¿qué capacidad tiene esta grúa en el punto concreto donde necesito realizar la maniobra?”.

La diferencia es importante. Una grúa puede tener una capacidad nominal muy superior al peso de la carga y, aun así, no resultar adecuada para levantarla en el radio previsto.

Qué datos hacen falta para elegir una grúa (h2)

Para estudiar una maniobra de elevación hay que definir, como mínimo, estos parámetros:

Esto último es especialmente importante. Una maniobra no termina de definirse por la posición inicial y la final. Es decir, la carga puede pasar por puntos intermedios que condicionen la capacidad necesaria.

Qué otros factores intervienen en la elección

El emplazamiento puede limitar tanto la máquina como la configuración de trabajo. Antes de decidir qué grúa llevar, hay que mirar dónde va a trabajar. Hay que comprobar el espacio disponible, la posición de la grúa, las condiciones del terreno, los apoyos y los posibles obstáculos.

También importa cómo trabaja la máquina. La MIE-AEM-4 contempla diferentes condiciones de utilización, entre ellas las correspondientes al trabajo sobre estabilizadores y sobre ruedas, así como diferentes sectores de trabajo. No es lo mismo tener capacidad sobre el papel que poder trabajar con esa configuración en el lugar previsto.

A esto se suman las características de la carga y de los elementos utilizados para realizar el izado: dimensiones, puntos de enganche, eslingas, grilletes, balancines u otros accesorios.

Por eso, peso, altura y radio son necesarios, pero no suficientes para seleccionar el equipo. Una carga de 20 toneladas no se comporta igual en todas las maniobras, y la forma de sujetarla también forma parte del estudio.

Cómo se estudia una maniobra de 20 toneladas a 30 metros

El estudio empieza por lo más básico: saber qué se va a levantar y cómo se va a levantar. Después hay que establecer dónde se encuentra la carga, dónde debe depositarse y qué recorrido seguirá.

Con esos datos se determinan los radios y alturas de la operación y se estudian las configuraciones de pluma posibles. A continuación, se consulta el diagrama de cargas correspondiente para comprobar la capacidad disponible en los puntos relevantes de la maniobra.

Después toca mirar la realidad del emplazamiento: posición de la grúa, estabilización, terreno, espacio de trabajo, obstáculos y recorrido de la carga.

La comprobación debe hacerse sobre la maniobra completa y no solo sobre el punto de destino. El punto más exigente puede aparecer durante el recorrido, y es ahí donde una elección aparentemente correcta puede dejar de serlo.

Entonces, ¿qué grúa necesito según el peso y la altura?

Para saber qué grúa necesitas según el peso y la altura, hay que poner todas las piezas sobre la mesa: peso, radio, altura, configuración de pluma y condiciones reales de trabajo. Con esos datos se puede comprobar qué máquina tiene capacidad suficiente para la maniobra.

En una operación de 20 toneladas a 30 metros, el primer paso sigue siendo aclarar qué significan esos 30 metros. A partir de ahí se estudia la configuración necesaria y se comprueba su capacidad en el diagrama de cargas.

Porque los 20 metros, 30 toneladas o 40 metros de pluma pueden quedar muy bien en una ficha técnica. En obra, lo que importa es cómo encajan todos esos datos cuando la carga está colgada.

En Grúas Rigar analizamos las condiciones de trabajo de cada operación para determinar el equipo y la configuración adecuados. La maniobra empieza mucho antes de poner la carga en el aire.

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